día cualquiera,
ruido del mundo / movimiento
/ afuera
las puertas pesadas / cerradas, como siempre
no sabés quién, pero sí…
sentís las voces acercadas /oís que a vos
patean las maderas / para vos sin descuido
la hendija partiéndote el ojo
marcándote la herida
arañazo / cicatriz ciega
será así que un día
cualquiera
tu oscuridad tan protegida
muerde el sabor
de lo perecedero
es el universo
su equilibrio
el lugar que ocupa la luz / en tus aposentos
hace salir lo negro
/ podemos verlo
el constante balancín del tiempo
«Las huestes negras de este país se están alzando…
se ve que les está entrando luz en sus cuartos oscuros…»