(h)erraduras filosóficas… (a)versión desmejorada

>>Realmente me suena agresivo el pensar que aquellos que se sienten realizados son unos mediocres, pero pensándolo bien creo que si hablamos de mediocridad, el nivel de la misma puede deberse también a lo hecho e incluso a lo vivido (tiempo e intensidad). Y si seguimos en la misma idea, se me ocurre menos mediocre aquél que, sin haber ganado nada y sin sentirse realizado, al menos buscó toda la vida lo que sea que estuviera buscando.

>>A veces tal vez es preferible decir que se está pasando por el mejor momento de la vida. Esto, si tomamos en cuenta la vida vivida, puede contener los paramentos necesarios para evaluar y llegar a tal conclusión, aunque considero que muchas veces pecamos de impertinentes o hipócritas al clasificar situaciones como malas, buenas, o excelentes. Soy de los que creen que la felicidad no está en una meta, ni en un momento clave, sino en el camino recorrido que es la suma de muchas felicidades menores (tomando como referencia felicidad=alegría y felicidad=tristeza; aunque parezca contradictorio).

>>Cierto día un amigo me planteó su enorme angustia porque no podía comprarse el CD que “necesitaba”. Me alarmé de sobremanera ante la situación ya que aquello para mí no significaba demasiado frente a las múltiples cosas que pueden sucederte en la vida. Le dije, “a mí me pasó esto, aquello, y esto otro… y vos me venís con que estás mal por no poder comprar un CD?”. Me contestó que aunque me entendía el punto igual estaba mal por el asunto. Le di la plata y se fue contento, agradecido porque lograría estar bien. Medité luego, estando solo, sobre la circunstancia y llegué a una conclusión que, como todas, es bien discutible. Y se trata de que por más que le demos vueltas a muchas cosas, nadie en la humanidad mide con la misma intensidad sus alegrías y sus tristezas igual que otra persona. El extremo de esto es cuando alguien está triste por algo y a la vez hay alguien feliz por lo mismo, como por ejemplo si le gana River a Boca, un hincha de River estará feliz a la vez que uno de Boca estará angustiado (y habrá terceros que ni siquiera se preocupen por el resultado de un partido de fútbol).

>>Salvando las distancias entre éstas y otras situaciones, levanto mi dedo y digo solemnemente que no puedo saber ni medir cuándo estás mal vos o él o ella; puedo conjeturarlo tal vez, pero no puedo aseverarlo. Ni siquiera puedo a veces saber cuán mal estoy yo, y mucho menos (y sobre esto vuelvo a repetir mi error una y otra vez), puedo imaginar acertadamente cuan mal voy a estar por algo que aún no sucedió… jaja… si habré tenido el culo lleno de preguntas por algo que no me atrevía a hacer, y al final eran sólo fantasmas. Distinto es cuando pensamos que todo va a salir bien y el resultado es espantoso, porque no conjeturamos tanto y somos más lanzados a la hora de actuar; aunque sí pequemos de ilusionarnos demasiado para luego desmoralizarnos. En fin, no hay resultados asegurados. Lo que debería haber es más relajo para enfrentarlos.

>>Ayer iba viajando en subte y pensaba (como a veces me ocurre), y me decía que muchas veces tengo ganas de estar triste. No sé porqué se da eso, pero es que muchas veces uno disfruta de estar triste, quizá porque esto hace pensar, o quizá se trate de esa misma incertidumbre que al alimentarse de momentos bajón clava su aguijón y pide un desvío, pide atención para que tratemos de darle pelea y logremos ahuyentarla. Estoy seguro de que nunca desaparecerá, pero cada día me convenzo más de que hay que escucharla seguido y discutirle mucho para poder seguir. La incertidumbre debe ser de las cosas más movilizadoras que tenemos dentro. Y la tristeza es su causa y a veces su efecto… jaja… así de incierto es todo esto.

>>Si el destino está escrito o no, es “la gran” incertidumbre, albergando a muchas otras. Si existe la casualidad o no; si las cosas pasan siguiendo un patrón o la decisión de un ente externo; si todo responde a un ciclo mayor; si en lugar de esto, aquello…

>>Yo creo en la casualidad, y a su vez también creo en que todo sucede por algo. Que las cosas que nos pasan o que hacemos que pasen, generalmente son porque inconscientemente buscamos que así sean pues necesitamos que ocurran, necesitamos sus consecuencias, y hasta necesitamos padecerlas, y necesitamos su enseñanza. Casualmente sucede que otras personas también buscan lo mismo, y ahí tal vez coincidan con nuestras intensiones y se de lo que parece seguir un orden externo. Entonces, si nos dejamos seducir por la queja constante de la incertidumbre, tal vez encontremos más casualidades por allí delante que si nos sentamos a esperar que la incertidumbre de otro choque con nuestro letargo.

>>También, como dije en el primer (h)erraduras, puede ser que todo esté ya escrito, pero aún así esa incertidumbre que nos moviliza también estará escrita, y la casualidad también lo estará. Tal vez sólo esté escrito ese disparador que nos lleva a preguntarnos qué pasa si…

>>Yo siempre pensé (o conjeturé), que Dios (esto puede modificarse a gusto del consumidor), pone oportunidades infinitas para ser malo delante de una persona buena, y lo mismo hace (inversamente) poniendo oportunidades de ser bueno delante de una persona mala. Pero la decisión es propia y ahí Dios no interviene. No se me ocurre que sea para juzgarnos, pero sí creo que sea para permitirnos esa elección.

>>Y dándole vueltas al asunto veo por ahí que “la casualidad” puede ser el cruce de elecciones (elección=cambio, no siempre… NO SIEMPRE, para convertirse en malo o bueno… a veces sólo cambio), de distintas personas. Lo que provoca este infinito vaivén que mucho damos en llamar destino. Poray Dios tiene determinado a dónde apuntará la cuestión de acuerdo a la elección que tomemos, como si el laberinto ya estuviera armado y nosotros decidiéramos por dónde andar. No siempre pasa pero generalmente nos cruzamos con gente que está andando por los alrededores y piensa un poquito o mucho como nosotros.

mmmm… creo que me dispersé, pero esta idea empieza a tener forma…

>>Lo bueno de todo esto es que cuando uno asegura tener una idea formada de algo, especialmente sobre la existencia, viene algo que PUM!!!, nos da vuelta la cara de un sopapo (una pared que nos cierre el camino) y nos hace empezar de vuelta, mirando las mismas cosas que creíamos seguras con una nueva desconfianza… y eso creo que se llama evolución.

>>Ya sé que este texto, como tantos otros, es fácil de ser discutido y hasta yo lo dudaré apenas acabe de bloggearlo, pero qué sentido tendría haberlo escrito si no lo manifestara? Qué sentido tendría este laberinto si no se lo recorriera? Qué sentido tendría, sobretodo, si no estuviera nadie para compartir el camino, e incluso para charlar de los pasajes suyos hasta que nos encontramos? (esto último me recordó que, encima, el mundo que yo veo es distinto al que ven los demás incluso viendo la misma foto… jeje, y había pensado en escribir un cuento sobre ello).

>>Hay más, sé que hay más… mucho más… pero debo detener esta diarrea mental antes de desollar mis neuronas por completo… tengo que dejar crecer un poco las ideas…

Me quedo con una frase que se me ocurrió mientras escribía todo esto:

“Para saber lo bien que se está y disfrutarlo, es necesario saber lo que es estar mal y haberlo padecido.”

PD: lo de la diarrea es algo recurrente… es que me gustó el término.

4 comentarios sobre “(h)erraduras filosóficas… (a)versión desmejorada

  1. Con unas pocas horas de sueño bien logrado y una espantosa resaca se me dio por leer nuevamente este texto y descubri porque, a pesar de leerlo muchisimas veces, no comente nada todavia.De repente hablas de muchos temas que en este momento se me aparecen difusos; mediocridad, destino, alegria, tristeza, felicidad.. y se me pasan por la cabeza muchas cosas para decir, que no termino de ordenar coherentemente de manera que se transformen en algo entendible para alguien (al menos para mi).Y pienso en aquella cosa que me da las alegrias mas inmensas y las tristezas mas profundas… Y mis ojos lagrimean frente al monitor cansados, y esperan que entre ese orden mental desconocido las ideas tomen sentido.Esos mismos ojos que lo buscan ahora en mi habitacion vacia, donde nunca estuvo pero de donde nunca se fue.Los mismos que lo buscaban ayer entre toda esa gente, mientras deseaba que el mundo desapareciera para ser uno de nuevo los dos, para entender una vez mas porque TODO vale la pena…»Para saber lo bien que se está y disfrutarlo, es necesario saber lo que es estar mal y haberlo padecido.”Si. Pero para saber lo bien que se esta y disfrutarlo tambien hay que estar dispuesto a hacerlo. GRACIAS por el espacio, gracias por las ideas.Beso.

    Me gusta

  2. ¿Por qué es menos mediocre aquel que buscó toda su vida sin encontrar aquello que buscaba?. ¿No depende también de que era «eso» que buscaba?..¿Es menos mediocre que aquel que se sintió “realmente feliz” con lo que para otro es poco o nada?.“aquél que, sin haber ganado nada y sin sentirse realizado, al menos buscó toda la vida lo que sea que estuviera buscando”…mas que menos mediocre me resulta mas desgraciado.Y que pasa de aquel que lo encuentra y tiene que dejarlo ir??.Porque exactamente lo que puede ser nada para algunos puede ser todo para otros y viceversa ¿Cómo se puede catalogar de mediocre a alguien sin caer en la misma mediocridad que criticamos?, y siguiendo, ¿Quién nos habilita como críticos mientras vamos por la vida haciendo las cosas quizás tan mal o peor que aquellos a los que nos animamos a llamar mediocres?.La bendita wikipedia me lleva hasta un texto, que es de “El hombre Mediocre”, libro de Jose Ingenieros.Dejo el link para que no sea tan largo el post pero vale la pena leerlo: http://es.wikipedia.org/wiki/El_hombre_mediocre_%28libro%29Lo que leo me lleva a pensar que todos tenemos algo de ambos, nunca se es completamente mediocre, pero nunca se deja de serlo.Cada uno de nosotros somos como un rejunte de un poco de esto, un poco mas de aquello, un poquito menos de lo otro… y así…Uno también es malo, cruel, egoista, inmaduro, torpe, insensible… quizás en menos medida que otro, si, pero todos tenemos un poco de cada cosa.Y digo lo que digo también porque hace tiempo criticaba cosas que ahora elijo hacer, no con orgullo, pero las elijo de todas maneras.Es verdad que en definitiva los sentimientos no se pueden medir ni comparar, así como no se puede medir quien es mas mediocre que otro, tampoco se puede saber quien esta mas triste o menos triste y cual motivo es mas valido para estarlo.Definitivamente la felicidad “no está en” ni “es” una meta.La felicidad, en mi vida al menos, esta empapada de esos grandes amores eternos (y no, no me refiero solo a amor=novio o simil).Agradezco que las tristezas y las alegrias futuras sean tan inciertas, esto me da el valor suficiente para seguir (entera?).Pero a la vez la tristeza de hoy late demasiado fuerte, me opaca… realmente no puedo decir que disfruto estar triste, no. Entiendo tu punto pero soy de esas personas a las que la tristeza no les sienta para nada bien. Y me hacés pensar en este momento que de a ratos soy feliz a través de todo esto… pero no… no así…Qué está escrito y qué no, qué es casual, qué es destino, hasta dónde se pueden soportar ciertas incertidumbres, hasta dónde se pueden ignorar ciertas verdades?…Bondad y maldad, medidas por quién?.Se puede hablar de evolución cuando hablamos de sentimientos?.Uno evoluciona cuando le cierran una puerta, cuando le dan vuelta la cara de un sopapo, cuando empieza a descreer de las certezas??… O solo pone trabas a lo que venga después para que duela menos, y confía menos, y cree menos, y ama menos, y así se siente mejor sintiendo menos, entonces se convence de que está mejor, de que aprendió de los errores que cometió (aunque quizás no los haya cometido) y por eso ahora tiene mas experiencia, y no vuele a tropezar con la misma piedra… mirar cualquier cosa con desconfianza me suena a coraza nacida de algún dolor mas que a evolución, y no me cierra.No me gusta la desconfianza… no me sirve, así me va también.Hay muchas preguntas y pocas respuestas que me convezan.De todas maneras tiene razón quien me dijo “ojo con tratar de racionalizar todo lo que te pasa»… (si, tenias razón).Quizás hay cosas que no tienen respuesta y no la van a tener, quizás es inútil seguir intentando desenredar todo este nudo interminable…Pero mágicamente eso tampoco lo se.Hoy es uno de esos dias…Nuevamente, GRACIAS sr. Desconocido por el espacio, por la incertidumbre y demases.Beso.

    Me gusta

  3. Toda mi vida pense que no tuve grandes momentos de tristeza, es más no recuerdo haber sufrido por algo, haber llorado con ganas, haber sentido una angustia muy grande. Ustedes diran, pero este pibe tuvo una vida preciosa, en realidad no lo creo, pero no me quejo de mi vida. Tuve varias operaciones, una pierna rota que me postro tres meses en una cama, nunca tuve una bicicleta, es más todavía no se andar, de pibe no recuerdo haber ido a un pumper o alguna de esas cosas, ni a casitas de fiestas, nunca tuve ropa de marca y pampoco nunca lo desie. Creo que por ahí viene la cosa, la tristeza es producto de lo que uno espera y no consigue, si vos deseas algo y no lo conseguis es ahí donde realmente te baja la ficha. Pero hay claros ejemplos de mi vida donde no conseguí lo que buscaba, el 90 por ciento de las minas que me encaré no me dieron bola, sin embargo nunca estuve triste por eso, un poco lo agradesco porque me permite ver mi relación desde otro punto de vista. Todo esto viene a cuenta de que por primera vez me sentí realmente triste la semana pasada. Sucede que a mi novia le rayaron el auto, un autito de mierda que me costo cad centavo que tenia, es más todavía lo estoy pagando. Fue tal la sensación de impotencia que a la noche empecé a sentirme mal, sentí un dolor fuerte en el brazo izquierdo y que se me empezaba a dormir, sentí un mareo intenso que no me dejo mas opción que acostarme en la cama. En ese momento pense que me agarraba un infarto y me moria, ahí realmente me sentí triste por que podía llegar a morir por una causa tan pelotuda que da lastima.Creo que muchas veces no hay que pensar demasiado, ni esperar nada de la vida, si hay un destino ya vendrá, sino alla él. No nos apuremos a llegar a ningún lado, ya nos vamos a tropezar con lo que nos toque. Eso si hagamos las cosas bien por las dudas no vaya a ser cosa que cada acto fallido de nuestra parte sea una piedra que se junte en este camino tan dificil y a la vez hermoso de andar.

    Me gusta

  4. Toda mi vida pense que no tuve grandes momentos de tristeza, es más no recuerdo haber sufrido por algo, haber llorado con ganas, haber sentido una angustia muy grande. Ustedes diran, pero este pibe tuvo una vida preciosa, en realidad no lo creo, pero no me quejo de mi vida. Tuve varias operaciones, una pierna rota que me postro tres meses en una cama, nunca tuve una bicicleta, es más todavía no se andar, de pibe no recuerdo haber ido a un pumper o alguna de esas cosas, ni a casitas de fiestas, nunca tuve ropa de marca y pampoco nunca lo desie. Creo que por ahí viene la cosa, la tristeza es producto de lo que uno espera y no consigue, si vos deseas algo y no lo conseguis es ahí donde realmente te baja la ficha. Pero hay claros ejemplos de mi vida donde no conseguí lo que buscaba, el 90 por ciento de las minas que me encaré no me dieron bola, sin embargo nunca estuve triste por eso, un poco lo agradesco porque me permite ver mi relación desde otro punto de vista. Todo esto viene a cuenta de que por primera vez me sentí realmente triste la semana pasada. Sucede que a mi novia le rayaron el auto, un autito de mierda que me costo cad centavo que tenia, es más todavía lo estoy pagando. Fue tal la sensación de impotencia que a la noche empecé a sentirme mal, sentí un dolor fuerte en el brazo izquierdo y que se me empezaba a dormir, sentí un mareo intenso que no me dejo mas opción que acostarme en la cama. En ese momento pense que me agarraba un infarto y me moria, ahí realmente me sentí triste por que podía llegar a morir por una causa tan pelotuda que da lastima.Creo que muchas veces no hay que pensar demasiado, ni esperar nada de la vida, si hay un destino ya vendrá, sino alla él. No nos apuremos a llegar a ningún lado, ya nos vamos a tropezar con lo que nos toque. Eso si hagamos las cosas bien por las dudas no vaya a ser cosa que cada acto fallido de nuestra parte sea una piedra que se junte en este camino tan dificil y a la vez hermoso de andar.

    Me gusta

Replica a diego Cancelar la respuesta

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar