julio cortázar – carta a una señorita en parís

publicado en Bestiario, en 1951 Andrée, yo no quería venirme a vivir a su departamento de la calle Suipacha. No tanto por los conejitos, más bien porque me duele ingresar en un orden cerrado, construido ya hasta en las más finas mallas del aire, esas que en su casa preservan la música de la lavanda,Sigue leyendo «julio cortázar – carta a una señorita en parís»

la delgada línea diplomática

De lejos se veía como un tubo de dentífrico aplastado en dos, las rodillas para adentro casi rozándose. Caminaba moviendo el culo como esas bailarinas hawaianas que saltan de una cajita musical cuando la abrís. Cuando caminábamos a la par, en ocasiones tenía que apartarme un poco para que no me topara y nos tropezáramos.Sigue leyendo «la delgada línea diplomática»

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